Las expectativas en economía
forman parte importante en la toma de decisiones de los agentes económicos
sobre sus acciones para maximizar su utilidad. En los años cincuenta Phillip
Cagan desarrolló la hipótesis de las expectativas adaptativas según las cuales
los agentes forman sus pronósticos sobre el futuro haciendo una extrapolación
del pasado. Por otro lado en 1961 John Muth formuló una serie de críticas a las
expectativas adaptativas y planteó una nueva hipótesis de formación de
expectativas según las cuales los agentes usan toda la información relevante
disponible, saben que equivocarse sistemáticamente es costoso por lo que sus
predicciones si bien no son exactas, deberían ser acertadas en promedio y sus
errores deben ser mínimos y aleatorios. A este tipo de formulación de
expectativas Muth le llamó expectativas racionales.
Tomé a estos dos autores como
referencia para que se entienda lo que trataré de explicar a continuación. Un
sondeo reciente de Apoyo muestra que las empresas en el Perú que planeaban
acelerar el ritmo de sus inversiones han decaído notablemente. Del número de
encuestados (ejecutivos de más de 270 empresas del SAE de Apoyo) solo el 26%
planea hacerlo, cifra que difiere del 45% el cual había respondido en forma
afirmativa a la misma pregunta en el mes de abril al mismo sondeo sobre
confianza empresarial. Así mismo, a la pregunta de que si planeaban incorporar
nuevo personal, las empresas que dijeron que si fueron el 40% cifra también
menor a la de 54% que se registró en el mes de abril.
Es por eso que el Perú no se
puede dar el lujo de mantener estancadas las grandes inversiones que se tienen
previstas para este año y los próximos. Los hechos ocurridos en Cusco y
Cajamarca confirman lo antes mencionado y se cuantifican al encontrar que el
77% de los empresarios les preocupa mucho los casos de conflictividad social en
el país, por la cual ésta se convierte en una de las principales razones para
que los proyectos de inversión se detengan o simplemente busquen otros mercados
más rentables o de menor riesgo. De seguir este ambiente de conflictividad en
el país aunado con la poca mejora que viene experimentando Estados Unidos en su
economía, la caída en la demanda china y el tortuoso proceso de
reestructuración de deuda pública en Europa podrían hacer que sea poco probable
seguir manteniendo el ritmo de crecimiento que se necesita para logra el
desarrollo económico esperado. Si bien ya se han tomado medidas al respecto
como el plan de estímulo de 2000 millones de soles planteado por el MEF, el
fondo de a los créditos de exportación post embarque y otras medidas, ya se ha
empezado a notar algunos síntomas que podrían preocupar en el mediano plazo
como el déficit en balanza comercial que se tuvo en abril y la tasa de
crecimiento interanual que se tuvo para ese mismo mes, la cual fue de 4.37%, la
más baja desde hace dos años atrás.
Es tarea del gobierno seguir
generando las condiciones propicias para el aumento de la inversión tanto
nacional como extranjera, la cual no solo genere ingresos fiscales, generen
empleo, entre otros beneficios sino también se preocupe en llevar una buena
relación de largo plazo con los stakeholders a fin de que no aparezcan personas
que los incentiven a oponerse irracionalmente y sin sustento alguno a las
actividades empresariales.
Munk'